viernes, 27 de enero de 2023

sitio de valladolid

 Al terminar las sesiones del Congreso de Chilpancingo, Morelos escoge la ciudad de Valladolid para que fuera sede del gobierno insurgente. Desde este punto podría además atacar las provincias de Guanajuato, Guadalajara y San Luis. Por tal razón, el 7 de noviembre de 1813, un día después de haber sido proclamada la independencia mexicana, Morelos y su ejército se dirigen a poner sitio a Valladolid. Para llevar a cabo su plan, llama a todos sus jefes. Nicolás Bravo marcha desde la provincia de Veracruz; Mariano Matamoros abandona su cuartel general en Tehuicingo; lo mismo hicieron algunos jefes desde los lugares donde se encontraban: Muñiz, Arias, Ortiz y otros. Formando un solo cuerpo con las tropas de Galeana, Bravo y Matamoros, bajo el mando de Morelos, acampan al sur de Valladolid el 22 de diciembre de 1813. Al ser informado el virrey Calleja de la imponente concentración de fuerzas insurgentes para sitiar Valladolid, ordena a los diferentes jefes realistas acudir a esa zona para su defensa. El brigadier Ciriaco de Llano sale de Ixtlahuaca para reunirse en Acámbaro con las fuerzas de Agustín de Iturbide para reforzar con 3 500 hombres la guarnición de Valladolid que, al mando del teniente coronel Domingo Landázuri, contaba sólo con 800 hombres. El 23 de diciembre, sin esperar respuesta del jefe de la guarnición de Valladolid, Morelos ordena a Galeana Francisco Mora, Los Sentimientos de la Nación, grabado, 1957 Fotomecánico, Acervo inehrm [ 18 ] [ 19 ] perla chinchilla / ruth solís josé maría morelos y pavón. semblanza iniciar el ataque. Cuando estaban en la garita de El Zapote llegaron las fuerzas realistas; el sorpresivo encuentro provocó la confusión y la desbandada.


primer congreso constituyente

 Morelos tenía varias finalidades en mente: deseaba que el Congreso fuese un instrumento unificador de las distintas facciones insurgentes y, por otro lado, intentaba iniciar una etapa constructiva dentro del movimiento revolucionario pues, al formarse una legislatura, se dictarían leyes adecuadas a las circunstancias del pueblo mexicano. Sus intenciones quedaron plenamente plasmadas en la lista de principios generales titulados Sentimientos de la Nación. En los 23 puntos de que estaba compuesto dicho documento, el caudillo reflejaba sus ideas sobre el nuevo sistema de gobierno. Solicita que los americanos obtengan los empleos, que “las leyes [...] moderen la opulencia y la indigencia; que comprendan a todos sin excepción de cuerpos privilegiados” y “que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo las distinciones de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro al vicio y la virtud”. Las ideas de igualdad social y en general los cambios sociales propuestos por el caudillo no parecen provenir de las doctrinas ilustradas en boga en esa época, sino que, más bien, resultaron de su experiencia revolucionaria y de su contacto con los problemas populares. Sin embargo, la fe en que un sistema legislativo adecuado pudiera solucionar la problemática sociopolítica sí corresponde a los ideales que la Ilustración proponía. Asimismo, el espíritu liberal de la época se percibe a través de los principios que urgían al Congreso que protegiera el derecho de propiedad de todos los ciudadanos, el respeto al hogar como un asilo sagrado y la prohibición de la tortura. Las sesiones del Congreso culminaron el 6 de noviembre con una “Declaración de Independencia” completa, después de haber nombrado al caudillo “generalísimo y jefe del poder legislativo”.


campañas militares

 

En Carácuaro reunió 25 hombres armados con lanzas y algunas armas de fuego, para dirigirse al sur. Las cinco intendencias meridionales fueron el escenario de sus hazañas: Michoacán, México, Puebla, Veracruz y Oaxaca. Los puntos extremos que alcanzó se localizan en la planicie de Apatzingán por el oeste, el valle de Orizaba por el oriente, el valle de Guayangareo (Valladolid), por el noroeste, el de Oaxaca por el sureste y la costa de Acapulco a Ometepec por el sur. El punto más alejado al que llegaron sus tropas al mando de Mariano Matamoros fue Tonalá (Chiapas), ya en la jurisdicción de la Capitanía General de Guatemala. Las campañas de Morelos duran cinco años. Se inician el 25 de octubre de 1810 en el pueblo de Carácuaro, y terminan en Tezmalaca (al noreste del actual estado de Guerrero), lugar en el que es capturado el 5 de noviembre de 1815. A lo largo de estos cinco años de lucha, su estrategia se caracterizó por movilizarse por terrenos conocidos, evitando siempre los poblados que podían ser peligrosos y buscando, por el contrario, aquellos en los que podía recibir ayuda. En segundo lugar, dividió su ejército en varios cuerpos al mando de personas con excepcionales dotes militares: los Galeana (Hermenegildo y Pablo); los Bravo (Leonardo y sus hermanos Miguel, Víctor y Máximo y el hijo de Leonardo, Nicolás); Vicente Guerrero quien, a la muerte de Morelos en 1815, se convirtió en el comandante en jefe y que negoció con el realista Agustín de Iturbide el Plan de Iguala, en 1821; Mariano Matamoros, cura de Jantetelco que, gracias a sus dotes militares, llegó a teniente general y segundo en el mando. Otro jefe insurgente que se unió al ejército fue Guadalupe Victoria, hombre capaz que llegó a ser el primer presidente constitucional de la República Mexicana. Aunque fueron muchas las acciones en las que Morelos y los jefes insurgentes demostraron ser superiores a los comandantes realistas, a pesar de que casi todos eran militares de carrera es, sin lugar a dudas, en el sitio de Cuautla donde quedó demostrado el genio militar de Morelos y la decisión de todos los que con él resistieron sin dejarse vencer. Cuatro mil insurgentes, ayudados por los habitantes del pueblo levantaron trincheras, abrieron troneras en los conventos y casas principales, reunieron gran cantidad de víveres y forrajes –los que a la Bandera de la época de José María Morelos y Pavón, siglo xix Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec. inah. Secretaría de Cultura [ 14 ] [ 15 ] perla chinchilla / ruth solís josé maría morelos y pavón. semblanza larga resultaron insuficientes– para resistir el ataque de una poderosa división al mando “de la mejor espada del virreinato”, el general Félix María Calleja. Después de 72 días, Morelos se vio obligado a romper el cerco, vencido no por las fuerzas realistas sino por la falta de municiones, la escasez de agua y, sobre todo, por el hambre y la peste. Cuautla fue el escenario del encuentro de dos fuerzas. Calleja y su ejército salieron vencedores, pero la hazaña de Morelos, de Matamoros, de los Galeana, los Bravo, de la tropa insurgente y del pueblo, de resistir durante varios meses el asedio de un ejército experimentado, les dio fama y prestigio, elevando el ánimo de los partidarios de la Independencia. Después de Cuautla, Morelos toma la ciudad de Oaxaca a fines de 1812, en donde intenta reorganizar la vida civil y militar de la ciudad, establece una casa de moneda y funda el periódico El Correo Americano del Sur. Después de permanecer varios meses en este lugar se dirige hacia Acapulco y pocos días después de la rendición del fuerte de San Diego, Morelos salió rumbo a Chilpancingo pues, a instancias de algunos compañeros como Bustamante y Matamoros, había convocado a un Congreso Nacional, primero y único en Nueva España entre 1808 y 1820.

morelos es nombrado lugarteniente de hidalgo

 Cuando Morelos se enteró de la rebelión iniciada por su maestro Miguel Hidalgo en el pueblo de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, decidió unírsele como capellán del ejército. No obstante, después de tener una entrevista en el pueblo de Indaparapeo el 20 de octubre, Hidalgo le extendió el siguiente nombramiento: “Por la presente, comisiono en toda forma a mi lugarteniente el Br. D. José María Morelos, cura de Carácuaro, para que en la costa del sur levante tropas, procediendo con arreglo a las instrucciones verbales que le he comunicado”. Morelos inicia a partir de este momento una nueva vida y una nueva carrera. Después de la captura y muerte de Hidalgo, Morelos surge como la figura militar y política más sobresaliente de la Guerra de Independencia.







La consumación de Independencia